La noche me tapa con su manto de silencio y penumbra...
Penas estúpidas invaden mi pecho, falto de aliento.
Las estrellas brillan demasiado lejos... los vientos fríos soplan demasiado cerca. En ellos mueren mis palabras... que nunca habrán de ser oídas...
Rondas por los rincones de mi mente...
Penas estúpidas revientan en mi pecho, rebotan en mi cabeza, falta de razón.
No siento sino ganas de volar... mas mis alas me están vedadas.


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