miércoles, 30 de diciembre de 2009

Deseo...


Nada más cerrar los ojos, ser ciega y sorda por un momento...
Que desaparezca de mi mente el recuerdo del tiempo último.
Dejarme acariciar por los vientos, cuyo aroma
Anuncia esa lluvia que tanto mi corazón anhela.
Desaparecer, como si nada, del mundo...
Insensibilizar mi corazón y mi cabeza, dejar de sentir...
Ser un alma libre flotando en la nada, siendo nada, nada más yo.
Ser paz.... ser un viento sin rumbo,
ser ave que despega, ser la lluvia que golpea mi ventana...
Ser nada, ser todo, todo menos
Este ser atormentado por los malos días
que, gacha la mirada, la cabeza caliente,
y el corazón necesitado,
escribe estos pobres versos, sin poder pensarlos.



martes, 29 de diciembre de 2009

Una estupidez...


La noche me tapa con su manto de silencio y penumbra...


Penas estúpidas invaden mi pecho, falto de aliento.


Las estrellas brillan demasiado lejos... los vientos fríos soplan demasiado cerca. En ellos mueren mis palabras... que nunca habrán de ser oídas...


Rondas por los rincones de mi mente...


Penas estúpidas revientan en mi pecho, rebotan en mi cabeza, falta de razón.


No siento sino ganas de volar... mas mis alas me están vedadas.




martes, 15 de diciembre de 2009

Hacia el viento...

Cada vez me cuesta más escribir y dejar las huellas de mi sentir... Es que siempre tuve la esperanza de que mi voz susurrante viajara hacia los oídos de quien más amo, esa persona que ha iluminado mi vida como nunca nadie lo ha hecho y que le dio un sentido, más allá de del amor que nos tenemos... iluminó un camino para mí.

Pero las palabras mueren, sin ser oídas, sin ser leídas. Y me marchito... porque las ganas de contarle al mundo el amor que siento y la ternura que vivo se esfuman con cada instante de demora...

No me juzguen de ansiosa... es una pena de amor... incompleta...