Los labios secos, partidos,
como flores marchitas.
El tiempo lento,
como si no existiera el tiempo.
La primavera de mi sentir,
pura imaginación, mentira, engaño...
a mi misma.
Los ojos ciegos,
dolorosamente abiertos.
Voces que gritan, desgarradas...
que recién ahora aprendo a escuchar.
Un calendario con miedo a ser amarillo,
y una soledad que crece con los segundos.
La incertidumbre de no saber,
y la desesperación de saberte lejos
y solo y triste.
Un abrazo al aire,
un corazón muerto que se parte.
Una lágrima que cae al vacio,
que no existe si nadie la ve.
Un grito contenido que duele en el pecho,
mil palabras atravesadas, con miedo a ser dichas,
muy mal calladas.
La locura de perderte a sabiendas...
como flores marchitas.
El tiempo lento,
como si no existiera el tiempo.
La primavera de mi sentir,
pura imaginación, mentira, engaño...
a mi misma.
Los ojos ciegos,
dolorosamente abiertos.
Voces que gritan, desgarradas...
que recién ahora aprendo a escuchar.
Un calendario con miedo a ser amarillo,
y una soledad que crece con los segundos.
La incertidumbre de no saber,
y la desesperación de saberte lejos
y solo y triste.
Un abrazo al aire,
un corazón muerto que se parte.
Una lágrima que cae al vacio,
que no existe si nadie la ve.
Un grito contenido que duele en el pecho,
mil palabras atravesadas, con miedo a ser dichas,
muy mal calladas.
La locura de perderte a sabiendas...


