El corazón se me escurre entre las manos...
Y mis alas están recortadas por el miedo.
Tus heridas sangran en mi alma...
Siento que cada paso que doy, pensado, repensado y dubitativo, no me conducen sino a equivocarme...
No quiero volver a aquello que fui, no puedo volver a caer...
El miedo me paraliza, me ciega y tan solo tu mano me puede guiar...
Tu mano que ahora veo borrosa en la oscuridad que tan solo yo ayudé a crear...


No hay comentarios:
Publicar un comentario