La noche silenciosa y fresca me regala su paz, tras un día abrasador. Sólo resta esconder mi cabeza entre las almohadas y descansar...
Pero la quietud de la noche no sirve para apaciguar mis pensamientos.
Los errores se multiplicaron en mis hechos... He lastimado, y me he lastimado... Mas son heridas destinadas a sanar, y aunque hayan nacido sobre cicatrices... son dolores propios de mi crecer.
Estoy llena de amor y esperanza... gracias a tí. Me has dado los regalos más bellos que alguien pudo darme. Paso a paso crezco y dejo errores atrás. Has soportado cosas que quizá nadie hubiese soportado de mi parte. Y aunque tropieze y nos hiera con las piedras en el camino, se que estarás allí para levantarme, para sostenerme. Y quiero estar allí contigo...
El camino es muy largo... ¿Lo recorreremos juntos?
Difícil saberlo... pero nace en mi interior una fuerte esperanza... alimentada por la alegría de tenerte a mi lado, de poder apretar tu mano a cada instante, me llena tanto de alegría cada instante contigo... difícil describirlo. Solo sé que cada mirada, cada caricia, cada palabra que nace en esos labios tan bellos, están llenos de amor y de ternura.
Me has mostrado cosas que no hubiera aprendido sola. He crecido, de tu mano, como persona... Te amo con todo lo que es mío...
Te amo y me llenas de esperanza... Nuestro amor me hace fuerte para superar todos los obstáculos.... te amo y me robas las palabras...
Pido perdón por cada herida, por cada error, cada omisión... y a la par te agradezco por darme la oportunidad de crecer, de aprender de mi error... por hacer de cada uno de estos instantes un acto de amor, superando el dolor que te he causado...
Te amo y eres lo más bello e importante en mi vida...


No hay comentarios:
Publicar un comentario