Golpeé mi cabeza con el umbral de la demencia,
y no vi nada en aquella nebulosa.
Escalé hacia lo más alto del cielo,
y me hundí en lo más hondo del infierno,
pero no pude hallar la respuesta.
Transmuté de animal en animal...
hablé con mil voces, miré con mil ojos,
reí con mil risas...
y lloré la misma pena.
Porque me perdí en lo más profundo de mi ser
y sonrío y vivo y siento y soy
algo que no existe, algo que no quiero...
pero ese algo es ahora mi máscara,
mi maldición, mi horror, castigo y tortura.
La arena se escapa de mi reloj,
el viento se lleva mi historia...
y dejo de existir en mil recuerdos,
dejo de existir en mil historias...
No vivo sino por momentos, en un eterno
rompecabezas de vidas inconexas.
Si tan sólo pudiera escribir mi historia,
mi vida, todo mi ser aparte...
Y encontrarte y amarte y odiarte
y sufrirte y esperarte y amarte...
Acaso soplen los vientos que tanto espero
y me ayuden a desenterrar mi esencia.
Acaso salga el sol
que alumbre mis caminos.
Acaso me encuentre
en tus ojos,
en tu boca,
en tu piel,
en tu voz...
Acaso me guíes
hacia mi verdadero despertar
entre mil temores, entre mil dudas,
y tal vez encuentre la respuesta a la pregunta
que ahoga mis pensamientos
y se lleva el sueño por las noches...
...¿Por qué estoy tan sola?
Gilraen Súrion, 24/03/08
viernes, 20 de junio de 2008
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